Skip to main content

Pie de muñeca danza contemporanea

 

Pie de muñeca es una obra auto referencial en la que su creadora Lina Loaiza se remite a su propio proceso como bailarina y a lo que ha significado su vivencia de la danza. Fusiona en escena algunas técnicas dancísticas como: danza contemporánea, danza aérea sobre telas, danza afro contemporánea y danzas folclóricas y tradicionales colombianas, mostrando la exploración de las posibilidades de movimiento que ofrece un cuerpo al que le falta una pierna.

Lina Loaiza Bran. Danza contemporánea Colombia

Con esta propuesta Lina busca contribuir a su propio proceso de consolidación como artista y creadora emergente; su aporte al ámbito de las artes dancísticas en nuestro medio, trae a escena su propia reflexión sobre la vivencia de una condición de discapacidad y las oportunidades de movimiento que se encuentran en las diversidades de los cuerpos, partiendo de la pregunta: Cuáles son las posibilidades de creación artística que surgen al habitar el lugar de la dificultad?

La artista pretende hacer un llamado a la memoria relativa del espectador, buscando que estos se sientan identificados mediante lo que ha significado para ellos su propia vivencia de las dificultades y limitaciones.

 

“Pienso que este tema es absolutamente actual hoy en nuestro país, cuando estamos a portas de consolidar un proceso de paz y empezamos a enfrentarnos a los distintos retos que nos propone el posconflicto, y que merece la pena detenernos en estos momentos a reflexionar sobre los distintos procesos y la variedad de oportunidades que surgen cuando se vive el fenómeno de la discapacidad”

SU HISTORIA.

Cuando tenía cuatro años fue atropellada por un camión, y como consecuencia tuvo una amputación de la pierna izquierda y desde entonces usa una prótesis. Más allá  de esta situación, recuerda su niñez fue como la de cualquier otra niña; “normal” se describe como una niña muy inquieta, motivada por la actividad física, la música y con excelentes relaciones con los otros niños y niñas sin sentir alguna limitación por su condición y nunca se consideró una persona discapacitada.

Su interés por la danza comenzó a los dieciocho años frecuentando algunos bares en los que se escuchaba y bailaba música salsa, ritmo que empezó a conmocionar sus sentidos y su cuerpo entero, obligándola a moverse, continuó explorando ritmos de la costa caribe colombiana, y su necesidad de moverse al compás de estos ritmos se hizo cada vez más imperiosa y ese fue él inicio de su interés por estudiar y practicar las danzas de diversos ritmos folclóricos y tradicionales colombianos.

Es antropóloga, y como trabajo de grado surge Pie de muñeca: relato de vida de una persona amputada.

En sus palabras: “Ha sido la vivencia de la danza la que me ha permitido conocer -en el amplio sentido del término- las capacidades y posibilidades de movimiento de mi cuerpo, reconocerme a mí misma dentro de mi particular corporalidad, entender cómo me ven otras personas y, sobre todo, me ha permitido encontrarme con mi cuerpo en una forma excepcional y aceptar mi vivencia con mi “Pie de muñeca”.

Practica danza afro contemporánea y danza aérea sobre telas. A sus treinta y tres años, no concibe la vida sin la danza. “Ha sido tan imperiosa la necesidad de moverme, dejándome llevar por el ritmo de diversas músicas, que en algunos momentos me he visto enfrentada a la búsqueda de formas de danzar que pueda realizar sin requerir de mi prótesis, valiéndome de diversos instrumentos como mis muletas o incluso apoyándome en una silla”

Y así define la Artista su obra:

“ha significado para mí el encuentro con la danza y la posibilidad que he hallado en ella de expresarme completamente y mostrar la esencia de mi ser a través de la plena vivencia de mi corporalidad por medio de este arte. Quiero mostrar cómo puede una persona con un cuerpo “diferente”, o con una condición de discapacidad, desenvolverse y manifestarse a través de este lenguaje esencialmente corporal. Quiero que mi experiencia aporte a otros en la medida en que puedan sentirse más capaces, entender y reconocer sus propias condiciones y creer en sus posibilidades, y decirles que pueden ser quiénes quieran ser y expresarse cómo desee, mientras haya un ser que los haga sentir, vibrar, mover y vivir plenamente sus cuerpos.

Una historia inspiradora que llena nuestros días de motivación. Gracias Lina por compartirla con nosotros.
https://www.facebook.com/piedemuneca/videos/221487861599635/

 

¿Conoces más historias maravillosas en el mundo de la danza?  No dudes en contactarnos.

 

Dejar en comentario