A la tienda de Arabesque llegan much@s madres y padres de familia, no solo buscando la ropa de danza y zapatillas adecuadas para sus niñ@s bailarines, también llegan con muchas preguntas sobre el ballet en general, sobre cómo apoyar el camino a recorrer de sus pequeñ@s, o no tan pequeñ@s, bailarines. En este artículo, que estará divido en 2 partes, de la mano de 3 madres de bailarinas de ballet de diferentes edades y en diferentes etapas, te contamos todo lo que necesitas saber si eres madre o padre de familia, abuel@, tutor/a, de un bailarín, bien sea si lleva años estudiando ballet, o si apenas va a comenzar a explorar esta danza.
Conversamos con Natalia Corredor (mamá de Valeria Henao, bailarina en formación), Claudia V Guitiérrez (mamá de María Pía Molina, bailarina en la Universidad de Columbia en Estados Unidos) y Biviana Farley (mamá de Maité Londoño, bailarina en formación).
1.Uniforme y vestuario de ballet
El vestuario hace parte fundamental del desarrollo de la actividad del ballet. No solo uniforma academias y da esa hermosa forma al grupo como cuerpo de baile. El uniforme también hace parte del ritual de bailar ballet, complementa la buena postura, permite ver el desarrollo de la técnica, da motivación para bailar, y también representa respeto hacia un@ mism@, la técnica clásica y el/la maestr@.
¿Cómo se lleva correctamente el uniforme de ballet?
Para las niñas el cabello va recogido y peinado con la moña de ballet, se utiliza trusa (o también llamada “leotardo”) ajustada, falda corta opcional, medias de ballet y zapatillas de media punta (más adelante utilizarán las zapatillas de punta, en la parte 2 te contamos más sobre ellas). Dependiendo de cada academia y del nivel de la bailarina o bailarín, puede variar el color de la trusa y otras especificaciones del uniforme. Aquí puedes ver un video corto donde te mostramos cómo llevar el uniforme de ballet.
2. Intensidad horaria del ballet
El ballet es una disciplina exigente que a medida que l@s niñ@s avanzan en ella, va exigiendo más tiempo, entrenamiento, disciplina y compromiso. De pequeñ@s quizás vean 1 clase a la semana de ballet, más adelante serán 2 clases, luego 3, y así podrá ir aumentando la intensidad horaria a medida que crezcan y avancen.
Natalia nos cuenta que su hija Valeria comenzó las clases de ballet a los 4 años, y ahora que tiene 11 años y no ha parado de practicar ballet desde que comenzó, baila todos los días de la semana. Cuenta Claudia sobre la intensidad horaria de María Pía que bailaba “al inicio, cuando empezó a los 6 años, dos veces a la semana, 1 hora cada día, luego aproximadamente a los 9 años tres veces a la semana y a los 11 entre 4 y 5 veces a la semana. Y a partir de ahí siempre 4 o 5 veces a la semana, como mínimo”.
¿Cómo es la relación con el colegio y el ballet?
Tu hij@ podría asistir a clases de ballet después de su jornada escolar, o los fines de semana, también hay otras posibilidades que muchas familias exploran en la actualidad y es el colegio en modalidad virtual, para así adaptar sus necesidades de entrenamiento si baila más intensamente.
“Como cualquier deportista de alto rendimiento, cuando ya deciden que quieren hacerlo de la manera más profesional, requiere un mayor tiempo y una mayor intensidad”, dice Natalia. En el caso de ella y su hija Valeria, que actualmente estudia en el colegio de manera virtual y baila ballet diariamente, están próximas a viajar a Francia, donde Valeria estudiará en un colegio de formación tanto artística como académica, donde podrá bailar ballet y estudiar. En Colombia esta posibilidad de estudio académico y artístico solo la ofrece Incolballet en Cali.
3. Beneficios del ballet para tu hij@
Le preguntamos a las madres Natalia, Claudia y Biviana, sobre los beneficios del ballet que han visto en sus hijas, aquí reunimos sus respuestas:
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- Disciplina. “Para llegar a lo complejo, se requiere aprender lo básico, respetar el proceso del cuerpo, y la importancia de practicar y practicar y practicar”.
- Paciencia.
- Responsabilidad.
- Respeto. “Esa puntualidad, respeto y cuidado son aspectos que se llevan los/las bailarines a otros ámbitos de la vida.”
- Pasión y amor por lo que se hace.
- Sensibilidad hacia otras artes. “El ballet combina diferentes artes, la danza, la música, y la estética. Así contribuye a abrir la mente al mundo artístico en general.”
- Flexibilidad.
- Habilidades físicas y cuerpo sano.
- Expresar emociones y sentimientos a través del cuerpo.
- Tolerancia a la frustración.
- Vencer el miedo enfrentándose al público.
Cuenta Natalia sobre Valeria que “el ballet la reta a querer hacer mejor las cosas, y cada día tiene una nueva meta”. También es importante que como madres y padres, se conozcan las condiciones que se necesitan para el ballet, por ejemplo, Vale no era tan flexible de pequeña, pero con mucha disciplina lo trabajó y progresó mucho. Recuerdan ambas la felicidad que le dio a Vale cuando pudo hacer por primera vez el split, le daban mucha emoción todos esos “pequeños” logros. Hay pequeños retos y conquistas que se van logrando con los años, con disciplina y trabajo constante.
Expresa Claudia: “Para realizar los papeles difíciles y/o protagónicos se requiere mucho entrenamiento, no se logra de un día para otro, se requiere mucho tiempo por parte del bailarín y también de su maestra o maestro. Así se van logrando satisfacciones, pequeños papeles, hasta otros más protagónicos ganados con trabajo. Es el respeto por el trabajo bien hecho y con responsabilidad. Esta es una gran enseñanza para la vida… Todas estas enseñanzas, si los padres somos abiertos y nos dejamos permear, tienen influencia en toda la familia”.
4. Retos para la familia
Entre más avancen y quieran bailar l@s niñ@s, más exigencias y compromisos requerirá el ballet tanto para ell@s como para las familias. Desde llevar les a las clases de manera constante y a tiempo, portando correctamente el uniforme, llevarles a los ensayos cuando hay presentaciones en sus academias, acompañarles y aprender junto a ell@s sobre el mundo del ballet para que estén mejor preparad@s: la preparación física necesaria, los cuidados, conocer l@s maestr@s, oportunidades para el futuro, becas, el universo de bailar en puntas y cómo pueden complementar sus clases de ballet, la parte emocional y la frustración, a qué riesgos pueden estar expuest@s, etc.
“Como familia el reto es poder lograr que Valeria cumpla sus sueños, que sus sueños se vean apoyados y realizados por su familia” expresa Natalia. También nos habla de cómo es muy importante para l@s hij@s, en especial en la adolescencia, saber que ese lugar seguro que tienen cerca y al que siempre pueden llegar, es la familia.
Expresa Biviana: “es importante comprender los procesos y exigencias del ballet, no solo a nivel físico sino también emocional. Es muy importante comprender que el ballet clásico tiene altas exigencias para nuestras hijas, en cuanto a tiempo, disciplina, esfuerzo físico y mental, y para nosotros como familias la exigencia económica y de tiempo para acompañar el proceso.”
En la parte 2 de este artículo te contaremos cómo ha sido el proceso de bailar en puntas, los tips que nos dieron las 3 mamás, que a ellas les hubiera gustado saber y mucho más.
La pintura de portada es “La Classe de danse” por Edgar Degas (1874).





